Feria de Intercambio.
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martes, 19 de marzo de 2013
viernes, 22 de febrero de 2013
El deporte como protagonista en la reducción de situaciones de riesgo
En el marco de los proyectos de
cooperación internacional que la Asociación
Paideia realiza en países en vías de desarrollo, la actividad
deportiva supone una estrategia fundamental en la reducción de situaciones de
riesgo y vulnerabilidad por la que muchos menores se encuentran.
Intervenir con menores que se encuentran
en ésta situación a través del deporte, supone facilitarles un contexto
normalizador y de adquisición de habilidades sociales y personales que en otros
contextos, el menor no puede adquirir.
Elementos como el trabajo en
equipo, la superación, el esfuerzo, la rutina diaria, el cumplimiento de unas
normas del juego y la convivencia de género, hacen que el menor se encuentre
motivado para afrontar situaciones difíciles.
En Marruecos por ejemplo, con la
implantación de las Escuelas Deportivas de la Fundación Real Madrid, hemos
podido intervenir con más de doscientos niños y niñas de barrios marginales pertenecientes
a zonas periféricas de Tánger en donde gran parte de la población vive en
situaciones de pobreza y vulnerabilidad.
Niños, niñas y adolescentes,
entrenan de forma diaria a la salida del colegio en las pistas deportivas que la Asociación Paideia
gestiona en éste lugar. La actividad deportiva se complementa con acciones
sociales y educativas como el apoyo y refuerzo escolar, ocio y tiempo libre,
campamentos de verano y talleres manuales, que sin duda, mejoran la calidad de
vida de nuestros beneficiarios/as.
Grandes resultados se consiguen
gracias a la puesta en marcha de las Escuelas Deportivas de la Fundación Real Madrid, como la
mejora de las calificaciones escolares, compromiso y participación de las
familias, ocupación sana de los menores en sus tiempos de ocio, adquisición de
hábitos de vida saludables y la motivación por superarse día a día, en
definitiva, la prevención de situaciones de riesgo y vulnerabilidad por la que
millones de niños y niñas están sufriendo.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Centros de día en Castilla La Mancha. España
Ahora en septiembre hace 11 años que empezamos con la andadura de los centros de día en Castilla la Mancha.
Qué deciros de los comienzos, cuando nadie sabía quienes éramos, qué objetivos pretendíamos y sobre todo cómo se nos ocurría trabajar con esos “chicos que estaban todo el día en la calle”. En aquel entonces estaba de moda trabajar con colectivos “inmigrantes” “gitanos” y llegamos nosotros a trabajar con adolescentes y sus familias, dándonos igual el resto de los aspectos, hecho que levantó más de algún comentario, pero nosotros creímos y creemos que para conseguir una integración real hay que trabajarla y no hacer pequeñas secciones de la sociedad.
Fue en Toledo, en el barrio de Santa Mª de Benquerencia, donde comenzamos y donde aún hoy seguimos. Aquí fue donde empezamos nuestra andadura, teníamos y tenemos como objetivo la finalidad de la mejora de la calidad de vida de los adolescentes y sus familias; dicho así parece muy bonito pero frío, lo que pretendíamos y seguimos pretendiendo es que mejoren sus vidas en todos sus niveles, a nivel escolar, a nivel de aceptación de ellos mismos, en su integración en la sociedad y en las relaciones con sus familias…
Comenzamos con las dificultades típicas de los inicios, pero lo que nos movió fue el gran entusiasmo que teníamos para ponerlo en marcha y que el barrio nos aceptara y sobre todo las familias y adolescentes para los que queríamos trabajar.
Se creó un grupo de trabajo que creyó y luchó por el proyecto, hasta que por fin vimos que nuestras intervenciones comenzaban a dar sus frutos y el centro empezaba a tener vida propia, la vida que le daban los adolescentes y las familias que participaban día a día en nuestras actividades, el centro ya caminaba solo, solo teníamos que guiarle pero ya tenía vida propia.
Y fue cuando nos ofrecieron la apertura de otros centros de día, como el de Guadalajara, el de Alcázar de San Juan y el de Valdepeñas.
Y llegados a este punto os podéis preguntar que son los centros de día, que hacen y como lo hacen:
Los Centros de Día de Atención a la Familia y Adolescencia se conciben como un servicio social de atención especializada dirigido, tanto a la familia y adolescencia normalizada, como a aquella que se encuentra en situación de riesgo o desventaja social, bien por circunstancias de carácter personal, o familiar o del entorno que perjudican el desarrollo personal o social del menor, llevando a cabo, además, una labor de apoyo y seguimiento a las familias de estos jóvenes.( Programa de los Centros de Día de Atención a la Familia y Adolescencia. Dirección General de Familia. Servicio de Infancia, Prevención y Mediación Familiar. 25 de agosto de 2008, pp. 1.)
Con los centros de día pretendemos generar un espacio socioeducativo estable, donde se desarrollen actividades desde el ámbito del ocio y tiempo libre, generando una alternativa a la situación de riesgo en la que se puedan encontrar los menores.
El trabajo con ellos es estable y continuo, permitiendo que se establezcan relaciones cercanas que fomenten la confianza mutua y el respeto, así como el compromiso y la responsabilidad, tanto hacia el grupo de iguales, como hacia las actividades que en él se realizan.
Son servicios diurnos que realizan una tarea socioeducativa fuera del horario escolar. Proporcionan apoyo, estimulan y potencian la estructuración y el desarrollo de la personalidad y la socialización, la adquisición de aprendizajes básicos y del esparcimiento y compensan las deficiencias socioeducativas de las personas atendidas.
¿Y cómo lo hacemos? Lo fundamental es la organización y el equipo humano que trabaja en ellos, puesto que todos los que trabajamos para estos centros tenemos muy claras y definidas nuestras funciones. Yo hablo en mi nombre como coordinadora regional de los 4 centros y dentro de mis funciones, se encuentran el asegurar que todos los centros funcionen correctamente, apoyar a nivel técnico tanto a los diferentes equipos como a nivel profesional y personal, supervisar continuamente el desarrollo de los centros, estar pendiente siempre de nuevas ideas, proyectos, herramientas, pero sobre todo mi trabajo consiste en apoyar y asesorar a los coordinadores y a los técnicos educativos de los centros, para que se sientan valorados, apoyados y acompañados en todo este proceso, porque como nosotros decimos: esto no es un trabajo, sino que somos un grupo de gente que trabaja en lo que le apasiona y por este lazo nos hemos convertido en una gran familia.
Mª Mar Galán Sánchez
Coordinadora regional centros de día de atención a la familia y adolescencia de Castilla la Mancha
Coordinadora regional centros de día de atención a la familia y adolescencia de Castilla la Mancha
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domingo, 11 de noviembre de 2012
La gestión en las entidades sin ánimo de lucro
Todos conocemos las acciones y el trabajo de las Entidades Sin Ánimo de Lucro (ESAL). Quienes nos dedicamos a apostar por una mejora de la calidad de vida de las personas que más lo necesitan, sabemos del buen hacer de muchos profesionales en este ámbito. Las ESAL han servido para complementar la obligación que tienen los poderes públicos de promover y llevar a cabo las políticas sociales. Además, allí donde no llega el Estado están nuestras organizaciones, detectando necesidades, elevando propuestas, diseñando, ejecutando y evaluando sus proyectos con el máximo rendimiento de personas y recursos.
Desde un punto de vista más amplio la actividad del Tercer Sector se hace imprescindible en un estado moderno. Son las organizaciones las que propugnan más puramente los valores humanos. El objetivo de una empresa es la creación de riqueza. Es verdad, que esa creación de riqueza se puede hacer incorporando ciertos añadidos de valor humano. La Responsabilidad Social Empresarial viene a poner un equilibrio en las empresas entre los resultados económicos y su mejora social. Las ESAL sin embargo, su objetivo fundamental es cuidar y observar esos valores humanos. Es como si se invirtiera el procedimiento, las ESAL utilizan recursos económicos para sus fines de bienestar, y las empresas utilizan el bienestar para la creación de bienes económicos. Por este motivo la conjunción entre ambas formas de actividad es muy buena para la sociedad.
Sin embargo las ESAL son una realidad económica. Bienes económicos que se adquieren para la consecución de unos fines de carácter social, que deben ser optimizados para conseguir el mayor de los rendimientos. La eficacia, la eficiencia, por supuesto la responsabilidad y la transparencia a la hora de gestionar los recursos económicos están muy presentes en nuestra Entidad.
La legislación también contempla nuestras organizaciones, no sólo en el ámbito asociativo, desarrollando el derecho constitucional de asociación, sus fines, su organización, sino también en el ámbito económico. La Administración pública tiene herramientas para el control y supervisión de las ESAL.
Nuestra Entidad declarada de utilidad pública presenta las cuentas anuales seis meses después del cierre de ejercicio en el Ministerio del Interior, informando sobre su actividad en ese período. En el 2007, nos acogimos al nuevo Plan General Contable, apareciendo la adaptación sectorial en el 2011, mediante el Real Decreto 1491/2011 de 24 de octubre por el que se aprueban las normas de adaptación al PGC a las entidades sin fines lucrativos y el plan de actuación de las entidades sin fines lucrativos; la Ley General de Subvenciones y su Reglamento de desarrollo regula todo el proceso de convocatoria, selección y justificación de las ayudas otorgadas.
Asimismo, si la financiación es mediante contrato con la Administración Pública, se rige el proceso por la Ley de Contratos del Sector Público. En el área fiscal, las Entidades declaradas de utilidad pública pueden acogerse al régimen especial recogido en la Ley 49/2002 de Régimen Fiscal de las Entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, y así un sin fin de normas que regulan con mayor o menor acierto nuestra realidad económica.
No pretendo hacer aquí un análisis de la normativa aplicable a nuestras organizaciones, pero sí me gustaría poder superar la reticencia de algunas personas, sobre el modo de utilización de los recursos económicos en nuestro trabajo. Las Asociaciones han evolucionado mucho, nos hemos dado cuenta que para poder cumplir con nuestros fines, es imprescindible sostenernos en una buena gestión, no sólo en el cumplimiento de la legalidad vigente en nuestras acciones, sino buscando medios que evidencien nuestra transparencia.
La responsabilidad que se tiene en la utilización de los recursos económicos, sabiendo que son los medios útiles e imprescindibles para conseguir nuestros objetivos, debe ser la que debe regir en la estructura de la Entidad. A la hora de consolidar un departamento fuerte no podemos olvidar que éste debe ser adecuado, sin excedernos por un motivo de coherencia en la utilización de los medios, pero tampoco podemos no llegar a dar una adecuada respuesta en las áreas de gestión de una Entidad, porque acabaríamos derrumbándonos o anclados en un modelo organizativo sin posibilidad de crecimiento.
Con la realidad económica actual se han vuelto muchas miradas a la gestión de las Entidades, tenemos demasiado protagonismo y no debería ser así. Nuestro papel es posibilitar el trabajo de todos nuestros equipos de profesionales, que hacen llegar a muchas personas esos valores humanos que defendemos por encima de todo.
Rosario Belinchón
Directora de Gestión
Asociación para la Integración del Menor PAIDEIA - Paidea ONG
jueves, 26 de julio de 2012
Memoria 2011. Asociación para la Integración del Menor Paideia - Paideia ONG
Un año más, hacemos entrega de nuestra memoria de actividades. En esta ocasión tiene un significado especial ya que el pasado 15 de Diciembre hemos celebrado el XXV Aniversario de la Asociación para la Integración del Menor Paideia. Y es que nuestra historia comenzó el 18 de Diciembre de 1986.
Esta fecha marcó el inicio de nuestra actividad y que, a lo largo de estos años, nuestro trabajo se ha ido consolidando en proyectos, programas y servicios para la atención de menores y familias que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Y así, un año más, queremos dar las gracias a todas las personas que forman la Asociación para la Integración del Menor Paideia, así como a los que depositan su confianza en nosotros: socios, financiadores y colaboradores, prestándonos un apoyo sin el cual no podríamos alcanzar los objetivos que nos marcamos en defensa de las igualdades.
Seguiremos muchos años más, empeñados en mejorar nuestro trabajo y animándoos a todos a defender la sonrisa como un derecho.
(Clica en la imagen para leer la Memoria 2011)viernes, 1 de junio de 2012
La crisis en el acogimiento residencial de menores
Corren malos tiempos
para el acogimiento residencial de menores tutelados por la administración
pública competente en esta materia. Y atravesamos un mal momento no sólo por la
situación económica que tan gravemente nos está afectando en la actualidad, y
nos está condenando parte del futuro, sino también por los cambios que esta
crisis económica puede determinar en la gestión de los recursos residenciales
para la protección de menores tutelados.
Escribo en calidad de Directora
de un Proyecto de Acogimiento Residencial que acoge un total de 89 menores en
Castilla La Mancha, pero sobre todo escribo en nombre de una entidad que lleva
25 años gestionado recursos residenciales con el objetivo de proteger a esos menores.
Precisamente nuestra entidad fue una de las primeras en gestionar pequeños
hogares como alternativa a las grandes residencias de la época.
Desde luego no es
nuevo el hecho de que en algunos ámbitos se cuestione el modelo actual de
recurso residencial para la protección de menores (recursos que acogen 8
menores, con profesionales titulados, en contextos integradores, con una
gestión del recurso absolutamente normalizada, y con acceso a recursos
sanitarios, educativos públicos). Desde hace tiempo vienen estando en el punto
de mira, con discursos sentenciosos en cuanto al fracaso de este modelo, con
argumentos como falta de eficiencia de estos recursos y complicaciones sociales
añadidas como alta conflictividad, necesidad de intervenciones policiales y
sanitarias, etc.
Podríamos hacer
referencia a la legislación vigente en esta materia, o a la base bibliográfica
sobre la evolución histórica de este modelo, pero prefiero centrarme en el
momento actual, ya gestado desde hace tiempo, y que sólo necesitaba una crítica
situación económica para llevarse por delante muchos años de experiencia, de
evolución y de aprendizaje.
Los recursos
residenciales que acogen menores tutelados han evolucionado al modelo actual,
desde la confirmación del fracaso en el modelo previo (institucionalizador,
contenedor, y con escasas funciones de saneamiento y reparación), y en este
momento podemos asegurar que también sufre una crisis, y no económica. No vamos
a negar que este modelo actual necesita importantes ajustes y mejoras, pero en
ningún caso deben hacerse desde una premisa económica, entre otros motivos
porque la crisis o necesidades de este modelo son técnicas.
En términos económicos
me atrevo a decir que el modelo actual puede resultar incluso más económico a
largo plazo, por supuesto si cumple adecuadamente las funciones de saneamiento
y reparación de los daños que arrastran los menores atendidos.
Es evidente que las
condiciones económicas actuales no son óptimas,
y pueden condicionar en parte algunas deficiencias del sistema, pero en ningún
caso justifican todas aquellas carencias de la atención residencial actual en
los centros de protección.
Respecto de estas
carencias, todos somos responsables, en mayor y menor medida, en función de las responsabilidades y funciones
que asumimos, y entre todos debemos definir y poner en marcha estos cambios tan
necesarios que el modelo actual de acogimiento residencial necesita.
Reitero igualmente la
necesidad de revisar el modelo actual, detectando sus verdaderas necesidades y
ofreciendo respuestas adecuadas, pero sin vulnerar el modelo actual, estando
absolutamente convencida de su eficiencia y garantía de los derechos de los
menores si no mostramos miedo ni pereza a esos cambios.
En la situación
actual, todos los agentes y profesionales implicados debemos hacer este
ejercicio y puesta en común, y desde luego buscar soluciones conjuntas
ajustadas a las necesidades de los menores, no a las de las instituciones
públicas y privadas que ejercen la protección de los menores. Y no hablamos
sólo de aquellos profesionales que ejercen la tutela o guarda de estos menores,
sino de profesionales del ámbito sanitario, educativo, judicial, que tan
importantes son en el itinerario individualizado de protección de los menores.
Por lo que a nosotros
respecta, y en calidad de guardadores legales de estos menores, necesitamos el
reconocimiento como tal, en términos de obligaciones y responsabilidades, pero
también en términos de derechos. Debemos abandonar el concepto de cuidador,
externa e internamente, porque sólo desde la absoluta profesionalización del
acogimiento residencial podremos garantizar los derechos de los menores.
Agustina
Rodríguez Gómez
Coordinadora Programa de Acogimiento Residencial de CastillaLa Mancha
Coordinadora Programa de Acogimiento Residencial de Castilla
Asociación para la
Integración del Menor PAIDEIA - Paidea ONG
viernes, 11 de mayo de 2012
Paideia, 781 adolescentes en una década + 1.
“El Paideia”.
Eva García
Andrés
la Integración del Menor
PAIDEIA - Paideia ONG
www.asociacionpaideia.org
Así llaman los chavales al Centro de Atención
Especializada a Adolescentes en Situación de Riesgo, en adelante
ADRIS, dependiente del Instituto Madrileño del Menor y la Familia , que la Asociación para la Integración del Menor
Paideia gestiona en el distrito Centro de Madrid.
Aunque de seguro
encontrará algunos otros datos pretenciosos, este humilde artículo pretende
sencillamente analizar los cambios que se han venido produciendo en la población
que, desde ADRIS, se ha atendido en los últimos once años.
Para ir
introduciendo la cuestión y, entre los rasgos distintivos dados por la
ubicación (barrio de Embajadores), señalaremos que se trata de un
espacio complejo que aglutina clases envejecidas, ciertos sectores de
clase media y acomodada y grupos sociales en situación de exclusión social, que
hay una elevada movilidad residencial y una inversión de la tendencia,
ya que el centro se rejuvenece por la llegada masiva de inmigrantes, que
alcanzan un 33,8%, según el Ayuntamiento de Madrid (2007). También podemos
hablar de degradación, falta de equipamientos, nivel socioeconómico
inferior a la media de Madrid municipio y tasa de juventud elevada.
En este contexto nació ADRIS, con
la intención de evitar el internamiento de los menores,
trabajando con ellos y sus familias desde su entorno natural de convivencia.
Entre los años 2000
y 2011, se ha atendido un total de 781 adolescentes. Si entendemos el índice de
ocupación como el número de menores atendidos frente a la capacidad del
Programa (plazas), la ocupación ha sido total durante los últimos once años,
destacando el año 2004 con un 156% de la ocupación y el 2009 con un 162%. El
índice de ocupación más bajo responde al año 2001 con un 100%.
Aunque a
continuación se mostrará la evolución de los perfiles durante esa década y más
desagregados por sexo, vía de acceso o país de procedencia, adelantaremos que
la pauta generalizada es que, mayoritariamente, los menores precisan
intervención rehabilitadora por encontrarse en:
Ø situación
de desprotección moderada o grave debido a sus
circunstancias familiares o al comportamiento de sus padres, responsables
legales o adultos que conviven en la familia.
Ø situación
de conflicto social con conductas que alteran de manera
grave las pautas de convivencia generalmente aceptadas (habitualmente asociado
a la desprotección y sin medida judicial penal).
Respecto al sexo de los menores, la tendencia ha sido la masculinización. Aunque los dos primeros años (2000-2001), la presencia
mayoritaria era femenina, esto responde a que una parte de las menores
atendidas provenía de un grupo de chicas formado para el trabajo en género
desde la asociación. Sin embargo, los nueve años siguientes siempre ha habido
una mayoría masculina. Las
cotas más altas se alcanzaron en 2002, en el que los varones llegaron a suponer
el 70% de los adolescentes atendidos y es conveniente destacar que, en 2011,
seguían suponiendo el 61%.
Las hipótesis explicativas en este sentido se centran en
que las conductas disociales suelen ser fuente de preocupación en los
profesionales susceptibles de derivar menores a ADRIS (especialmente entre el
profesorado) y es frecuente que la violación de normas y la agresividad sea
protagonizada de manera más intensa por varones.
Asimismo, los menores que provienen de
culturas sin tradición coeducativa son menos susceptibles de intervención, ya
que las familias anteponen las labores domésticas y el cuidado a terceros a su
formación y desarrollo.
En la actualidad, esta tendencia es corregida
por el equipo, en la medida de sus posibilidades, que realiza una
discriminación positiva de las mujeres que se encuentran en lista de espera
para asegurar la paridad en las aulas. No obstante, en esta década y más que
hoy estamos examinando, de los 781 menores atendidos, 452 han sido varones y
329 mujeres, lo que en porcentajes representa un 58 frente a un 42%.
Por otro lado, y como veníamos comentando, el
distrito Centro es uno de los espacios receptores más importante de la Comunidad y los
inmigrantes se alojan principalmente aquí porque encuentran vivienda
degradada, pequeña y en alquiler (36% del total de viviendas del centro en
alquiler frente al 16% en Madrid municipio) y están conformadas unas
importantes redes sociales que les acogen en las primeras etapas de su
llegada. En los últimos años, esta barriada ha sufrido innumerables cambios
asociados a la creciente presencia extranjera y al proceso de
multiculturalización. Y ADRIS corre en paralelo...
Así, en lo referente al país de procedencia
de los menores, el dato más destacable es cómo la población norteafricana ha
ido disminuyendo paulatinamente desde el 69% que suponía en el 2002 hasta el 5%
del 2008 o el 0 del 2009; a partir de ese momento, vuelve a producirse un
ligero repunte y, en 2011, se sitúa en el 25%. Desde el año 2003, en el que
alcanza el 71%, la población extranjera ha supuesto más 50% de los usuarios del
Programa. (Los datos que se ofrecen pueden resultar engañosos debido a las
nacionalizaciones). En resumen, los autóctonos (344) han supuesto un 44% frente
al 56% de los migrantes (437) y los latinoamericanos (279) un 64% frente al 29%
de los norteafricanos (127).
La vía de acceso suele ser directa debido a
la implantación que Paideia tiene en el barrio Así, el 66% de los adolescentes
(518) han sido captación de la propia entidad, lo que refuerza la hipótesis del
ADRIS como detector de menores en riesgo, lo que supone un valor añadido, ya
que son numerosos los casos que acceden a Servicios Sociales al incorporarse al
Programa.
De cualquier forma,
en el año 2002, se dio un significativo incremento de las derivaciones desde los Servicios Sociales
Generales y los Centros Educativos, coincidente con una labor específica de
difusión del Programa. Posteriormente, las derivaciones de Servicios Sociales
se han mantenido elevadas aunque con algunos descensos relacionados con el
cambio de personal. (A lo largo de estos años, han supuesto un 15% con 119
casos)
En lo referente a la situación Formativo
Laboral, conviene recordar que la aplicación de la ESO supone la ampliación de la
escolarización obligatoria hasta los 16 años y se adapta a los principios de
comprensividad y atención a la diversidad. Con esto, se facilita el
mantenimiento de los menores en el sistema educativo, que, al tener más
alternativas adecuadas a sus necesidades y/o centros de interés, aumentan la
motivación y la participación en el mismo. La ocupación de los menores es una
de los principales objetivos de trabajo del equipo, como factor de protección y
principio básico para la socialización normalizada. Así, desde el 2006, prácticamente
la totalidad de los menores en intervención está escolarizado, produciéndose un
continuado ascenso desde el 54 al 91, 92 y 94, llegando a alcanzar el 96% en
2010.
En conclusión, el arquetipo de un usuario
ADRIS hoy sería un varón latino de quince años en situación de desprotección y
matriculado en un Programa de Cualificación Profesional Inicial.
Sólo una cuestión
más, ADRIS es altamente eficaz. Entre los años 2000 y 2011, el equipo ha
atendido, como ya habíamos comentado, un total de 781 adolescentes. De
estos 781, sólo en nueve casos se ha constatado la imposibilidad de
asegurar su bienestar en el domicilio familiar y ha sido necesario proponer una
medida de protección. En concreto, 1 guarda y 8 tutelas.
¿Los puntos
fuertes? La coordinación estrecha con los Servicios Sociales Municipales y la
estabilidad de una plantilla de profesionales que, además, pueden presumir de
tener “demasiado corazón”.
Servicio ADRIS
Asociación para www.asociacionpaideia.org
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